Cifoplastia Procedimiento mínimamente invasivo para fracturas por compresión
La cifoplastia ha transformado la forma de tratar a los pacientes con fracturas por compresión. En este segmento, el Dr. Samuel Joseph, Jr. revisará lo que puede esperar y los beneficios de este procedimiento mínimamente invasivo de la columna vertebral.
La cifoplastia puede recomendarse para vértebras dañadas o determinadas fracturas vertebrales. En la mayoría de los casos, un debilitamiento de los huesos (osteoporosis) ha provocado que las vértebras se compriman o colapsen, causando dolor o una postura encorvada.
El procedimiento puede realizarse de forma ambulatoria en 30 minutos o menos. El alivio del dolor puede ser inmediato y los pacientes pueden reanudar sus actividades normales de inmediato.
La cifoplastia utiliza un pequeño globo que eleva suavemente los fragmentos óseos hasta su posición correcta. El globo se infla para crear un espacio que el cirujano rellena posteriormente con un cemento óseo especial. El cemento óseo crea un molde interno que mantiene la vértebra en su sitio. Esta característica adicional permite que la cifoplastia ayude a restaurar la altura vertebral y, por tanto, a reducir la deformidad de la columna. También permite utilizar un cemento más espeso, con menos riesgo de fugas y complicaciones.
Es importante diagnosticar con precisión las fracturas vertebrales por compresión, ya que si no se diagnostica y no se trata, pueden producirse una serie de efectos adversos. En general, las fracturas vertebrales se asocian a un aumento de la morbilidad, que incluye dolor continuo, disminución de la función física, deformidad y, potencialmente, aislamiento social, todo lo cual afecta negativamente a la calidad de vida y al disfrute de la misma. La mortalidad también está asociada a las fracturas vertebrales, ya que las mujeres a las que se diagnostica una fractura por compresión de la columna tienen una tasa de mortalidad un 15% superior a las que no sufren fracturas.